Viajes

Visita a Pondicherry: El legado francés en India

Pin
Send
Share
Send


Paseo bajo el abrasador sol en la playa de Pondicherry

Pondicherry es un oasis de limpieza en el interior de la India. La ciudad respira la brisa del golfo de Bengala y en su interior se unen dos partes bien diferenciadas. Por un lado nos encontramos sorprendentes liceos, catedrales, mansiones y restaurantes franceses y, por el otro lado, la siempre caótica y sorprendente amalgama local de una ciudad en la India. Si queréis contrastes, lejos de las habituales propuestas turísticas donde la palabra contraste se repite hasta perder su esencia, Pondicherry os lo asegura y con creces.

El legado colonial francés ha dejado su impronta en la ciudad y el ayuntamiento parece dispuesto a mantenerlo. Pasear por Pondicherry es como encontrarse en un aletargado sueño entre la vorágine de las ciudades de la India. Nunca había visto tantas papeleras juntas en toda Asia. Uno puede andar por las aceras del centro -todas ellas limpias, sin apenas una colilla por el suelo- sin tener que subir y bajar de la acera esquivando estorbos que acostumbran a encontrarse en otras ciudades del país. Las chicas van en bicicleta con sus bonitos saris de color blanco, recogen su pelo en una trenza y la decoran con florecitas blancas. Apenas se ve gente por la calle y los comercios están dedicados más a los pocos turistas que se acercan y a unos cuantos locales de clase alta.

El centro de Pondicherry parece irreal, vendría a ser el ansiado kit kat que uno espera encontrarse en la India tras una buena temporada por el país. Un lugar donde descansar del asedio turístico, del ruido, de los rickshaws, de la suciedad y del frenesí de las abigarradas ciudades del país. Lo mejor del sueño de Pondicherry es que es 100% real y se manifiesta ante el viajero como una especie de Suecia de la India.

De picnic con una familia en la playa de Pondicherry

Por otro lado, la Pondicherry real, donde vive la mayoría de la población, vuelve a ser la India de siempre. En las afueras del centro de la ciudad el espejismo se desvanece y nuevamente volvemos a encontrarnos con basura por las aceras, con las motos y los rickshaws cantando la melodía favorita del país con sus bocinas y con una cochambrosa estación de autobuses en vías de construcción desde hace años.

Existen curiosas zonas donde ambas Pondicherries se juntan. El sueño y la realidad conviven sobre aceras debidamente niveladas. La gente aprovecha el mejor escaparate de la ciudad para hacer su día a día de la mejor manera posible. Y es en el corazón de Pondicherry, en su parque municipal, donde disfrutaréis de las mejores estampas sociales con locales disfrutando de un buen picnic, los chavales jugando y unos cuantos echándose una siesta bajo la sombra de un bayan. Es un espléndido lugar para cobijarse del sol y contemplar el día a día en Pondicherry.

La Pondicherry menos conocida

Pin
Send
Share
Send